Intensidad, término comodín

Fernando Castaño | 1-04-2012
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El otro día hablando con mi buen amigo Chuchi Pereira (seleccionador de Castilla y León de categorías inferiores) hicimos referencia al término INTENSIDAD que todos los entrenadores utilizamos. Intensidad es un término comodín usado comúnmente en el argot futbolístico y que si nos fijamos en la definición de la RAE: “Grado de fuerza con que se manifiesta un agente natural, una magnitud física, una cualidad, una expresión, etc.” puede estar bien utilizado en el fútbol, pero, hay que matizar.
La intensidad siempre se ha asociado a las ganas, velocidad, empuje… con que se hace una determinada acción, al nivel o grado de fuerza con que se manifiesta un fenómeno (Wikipedia).
Cuando tienes una charla post-partido con tus jugadores, en donde lógicamente hablas de aspectos positivos y negativos encontrados en el encuentro disputado, a ellos les das la libertad de expresión para que juzguen aquello bueno o malo que hicieron el fin de semana pasado. Con esto te puedes encontrar afirmaciones del tipo… “Pues míster, creo que no tuvimos intensidad defensiva”, es decir, ¿faltó intensidad en el repliegue?, ¿faltó intensidad en el pressing?, ¿faltó intensidad en las permutas? todas estas preguntas son acciones defensivas tácticas y requieren de una fuerza para poder realizarlas. Se nos abre un abanico de posibles variables que el futbolista (y entrenador) deben matizar para saber en concreto donde estuvieron los errores.
Por lo tanto considero que la intensidad, en lo futbolístico, es la realización de una acción determinada durante un periodo de tiempo de forma correcta con una fuerza determinada. Pongo un ejemplo: Si un equipo no tiene intensidad en una defensa zonal de córner y encaja un gol, siempre se exclama: “Nos ha faltado intensidad en el balón parado” pero quizá en esa acción los jugadores han estado muy concentrados y atentos, estando al límite de sus posibilidades y con una tensión y fuerzas adecuadas para ganar un salto o una carga en el área pero el error ha venido porque el rival se ha anticipado al defensor o a una estrategia ensayada o a un mal perfil defensivo. Para un repliegue necesitas fuerza que implica una intensidad pero para saberte colocar correctamente en la defensa de un córner no requieres de una fuerza explícita en sí. Yo me formulo entonces, ¿utilizar el término INTENSIDAD para aspectos técnico-tácticos?, ¿para aspectos físicos? Intensidad término comodín y utilizado por todos.

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