Goles en el añadido

Fernando Castaño | 27-06-2013
Imagen de Fernando Castaño

Cuando la disputa de un partido es vibrante el premio del gol es un alivio para descargar tensiones o quizá aumentarlas. Un gol es el efecto que se consigue tras un correcto manejo del balón y en raras ocasiones se consigue de forma fortuita, aunque la suerte, en ocasiones marque el devenir de un partido.
Todos los entrenadores sueñan con diferentes objetivos, variados y variopintos. Conseguir ser profesionales, disfrutar formando futbolistas o aprovechar sus ratos libres como hobby en la continua visión del fútbol-disfrute. Pero yo me paro a pensar cuando tu equipo hace bien las cosas y no obtiene recompensa (resultadista), cuando en cada entrenamiento se esfuerzan al máximo, cuando lo aprendido lo plasman en el campo y fin de semana tras fin de semana no se consiguen los resultados deseados, ¿qué se siente?. Es aquí cuando el premio de un gol se celebra como nunca se había celebrado, aquel gol, que rompe una racha negativa o aquel gol en el descuento que te da puntos merecidos pero no otorgados durante 20, 30 o 90 minutos. ¿A veces sueñas con eso?
Siempre me he fijado como un equipo celebra los goles en un descuento, o como gritan, animan y empujan los jugadores del banquillo a los titulares si se han fallado ocasiones clarísimas, no se rinden, bregan. ¿Recordamos como España se proclamó campeona del mundo? O ¿Cómo Alfonso consiguió la remontada ante Yugoslavia en la Euro 2000? Son momentos vibrantes y aunque en la base la formación es lo más importante y quizá entrenando es donde más se debe de competir, cuando se consigue un gol de esta índole la celebración es máxima, sea o no merecido.
Quiero cerrar este artículo haciendo referencia a una cita que siempre me ha gustado, es anónima y dice lo siguiente:
“Cada cosa que obtenemos en la vida no llega como un regalo... llega como recompensa al esfuerzo por alcanzarla”.
Pd. Muchas veces careces de la posesión del balón y el esfuerzo defensivo es tan alto que un gol en el descuento enloquece. Muchas veces posees mucho el balón y tienes ocasiones pero llegas al final empatado, el esfuerzo ofensivo es tan alto que un gol en el descuento enloquece.

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